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Si el arte está hecho para comunicar y para estimular los sentidos fuera de las sensaciones cotidianas, lograr una modificación de actitud y practicar gustosamente una liturgia del gusto y el placer, entonces no podemos excluir de las ramas del arte a la alta cocina, que mediante la sutileza y la estimulación del paladar es capaz de transportarnos.
Los sommerliers especializados nos cuentan que en la degustación del vino intervienen todos los sentidos: el ojo aprecia los distintos matices y el nivel de luminosidad del vino; el olfato busca las diferentes escencias, la madera del barril y los frutos maduros con que se cruzan las uvas; el tacto se encargará de la textura, nos dirá si es un vino sencillo o en cambio es un vino de permanencia; y finalmente llegará el sabor y la degustación. España, con su posición austral privilegiada, es un centro de alimentacion gourmet de preferencia, puesto que la variedad de su producción marítima, sumada a la especialización de algunas zonas de su producción de carnes y vegetales, ofrecen una amplitud de oferta de calidad apreciada por los expertos.
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