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Museo La Catedral La razón de ser del Camino de Santiago, como se sabe, es llegar ante la tumba del Apóstol para venerarlo. Así ha sido desde el comienzo, desde el descubrimiento de sus restos y la llegada de los primeros peregrinos. A lo largo de los siglos, sin embargo, una serie de elementos se han ido sumando y constituyen hoy parte de lo que el peregrino debe hacer y ver una vez en la magnífica Catedral compostelana. La Puerta Santa de la iglesia se encuentra en el lado contrario de la Plaza del Obradoiro. Se abre únicamente en Año Santo, o sea, cuando la celebración de Santiago cae domingo. Aún conserva parte de lo que fue el Coro Pétreo del Maestro Mateo. Por su parte, el Pórtico de la Gloria es acaso el mayor logro artísitico de la iglesia: se trata de un conjunto que el visitante o peregrino no puede dejar de contemplar.
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